Tocando
por primera vez en esta temporada la zona de promoción de ascenso tras la
victoria casera ante el Tenerife, el Real Oviedo vuelve a visitar a la Universidad Católica de Murcia (UCAM)
regresando a La Condomina por segunda vez en semanas tras muchos años de
ausencia. El equipo local afronta este encuentro asomado al precipicio del
descenso, de donde no hace mucho salió el equipo azul y a donde aún hay riesgo
de caer pues sólo cuatro puntos separan a ambos clubes. Una eventual victoria
oviedista en Murcia confirmaría que el Real Oviedo vuelve a pelear por el
ascenso en la presente campaña. La derrota, en cambio, sumiría en un mar de
dudas al oviedismo ya que –dependiendo de otros resultados- podría descolgar al
equipo varios puestos en la clasificación. La reciente eliminación en Copa
añade a este encuentro alicientes psicológicos.
Introducción al rival
La UCAM es un equipo
de corta pero muy convulsa vida plagada de fundaciones, desapariciones,
mudanzas, compra-venta de plazas y ultra-patrocinios típica de los tiempos
modernos del fútbol base. La Universidad Católica San Antonio de Murcia remonta
sus orígenes futbolísticos a 1999 cuando se funda la primera UCAM, que compite
en la Regional Preferente y Tercera murcianas hasta 2004. En 2006 la franquicia
original reaparece en Preferente bajo el nombre de Murcia Deportivo,
ascendiendo a 3ª en 2008 y desapareciendo tras firmar su permanencia deportiva.
En 2009, el entramado
del club se muda a Beniaján y adopta el nombre de “Costa Cálida”. Disputará dos
años consecutivos la promoción de ascenso a Segunda B. Caerá en 2010 ante el
Cerceda y en 2011 (ya como equipo radicado en Sangonera) ante el Marino de
Luanco.
La Universidad
Católica retoma el control del club en 2011, tomando su actual nombre con las
siglas UCAM y regresando a la capital. No consigue su tercera promoción
consecutiva pero compra la plaza que dejó el Orihuela por impago, descendiendo
a Tercera División al cabo de la temporada y recuperándola –esta vez por
ascenso deportivo- en la siguiente.
Disputa la promoción
de ascenso a Segunda en 2015 como segundo clasificado de su grupo cayendo ante
el filial bilbaíno en ronda semifinal. En la temporada siguiente (la pasada)
fue primero de grupo y ascendió a Segunda por primera vez tras eliminar al
Castilla, sucediendo al Real Oviedo como campeón absoluto de Segunda B.