Si la capacidad de un equipo se mide en los partidos
importantes, el Real Oviedo viene de demostrar el pasado fin de semana que está
preparado para afrontar su regreso a casa. La victoria por 2-0 ante el
destacado líder Levante (con 1-0 de Michu para mayor regocijo azul) ha vuelto a
disparar la cotización oviedista en la “bolsa” de Segunda. Los próximos dos
partidos ante equipos de la zona de descenso son importantísimos para
consolidar las opciones de ascenso y no admiten ni confianzas ni relajaciones. El
primero de ellos es la visita a Alcorcón,
donde el Real Oviedo todavía no ha conseguido ni puntuar ni marcar, y donde el
conjunto “alfarero” se hace duro rival. Pese a que el cuarto visite al
vigésimo, y el segundo equipo menos goleado se enfrente al menos goleador, el
próximo Alcorcón – Real Oviedo será un partido de mucha exigencia.
Introducción
al rival
El
conjunto amarillo está escribiendo actualmente las páginas más lustrosas de su
historia. La Agrupación Deportiva Alcorcón se fundó en 1971 y desde entonces
pululó por categorías regionales hasta su ascenso a Segunda B en 2000.
Estabilizado en esta división, a finales de la primera década del XXI asaltó la
Segunda División. Falló a la primera intentona (2009) pero lo logró a la
siguiente en 2010. Desde ese año milita en Segunda y pese a pelear con equipos
que le superan en nombre y presupuesto los madrileños consiguen cada año
terminar en una clasificación más que digna siempre de la mitad para arriba de
la tabla. Incluso en alguna ocasión han rozado el ascenso a Primera (2012,
2013). En la pasada temporada dieron muestra de su carácter competitivo y
terminaron séptimos, a un paso de la promoción de ascenso. Sin embargo, en la
actual han comenzado con mal pie.
Su
gran momento histórico fue el célebre “Alcorconazo”
(27-10-2009) el partido de Copa en el que batió al Real Madrid con un sonoro
bofetón en forma de 4-0 y que hoy es sinónimo de “pez chico se come al grande”.
Después, una derrota mínima en el Bernabeu clasificó al Alcorcón y noqueó a los
blancos. Aquella eliminatoria elevó a referente de los banquillos a Juan
Antonio Anquela, actual técnico de la SD Huesca.










