Después de superar el exigente examen del Rayo Vallecano y de sumar cuatro de seis puntos posibles en los dos encuentros consecutivos en el Nuevo Carlos Tartière (que servirán para ahuyentar fantasmas por unos días) el Real Oviedo se enfrenta a otra dura prueba que demostrará la solvencia del equipo de Fernando Hierro a domicilio: El Gerona. Con los catalanes justo encima de nosotros en la clasificación, a un punto de la zona de promoción de ascenso y a tres de las plazas de descenso el partido del próximo sábado nos indicará si en este momento estamos realmente más cerca de arriba o de abajo.
Introducción
al rival
El Gerona FC se fundó el 23 de julio de 1930, como heredero de
varios clubes locales. Tuvo un importante desarrollo en sus primeros años,
consiguiendo dos ascensos y casi un tercero a Primera División en 1936. Tras la
Guerra Civil se mantuvo unos años en Segunda hasta su descenso a Tercera en
1943. Desde entonces y hasta la creación de la Segunda B se mantendrá casi toda
su trayectoria militando en esta división. En este período regresó a Segunda en
1948 y 1956, militando tres temporadas tras cada ascenso.
Incorporado a Segunda B en su creación (1977), el inicio de la
década de los ochenta resultó funesto para el Gerona. Dos descensos casi
consecutivos (1980 y 1982) le llevaron a Regional. Recuperado a inicios de los
noventa, la historia se repitió con el mismo guión (descensos en 1995 y 1997).
Tras una trayectoria oscilante y cíclica, dos ascensos consecutivos desde
Tercera (2007 y 2008) le hacen regresar al cabo de muchos decenios a Segunda
División.
Estabilizado desde entonces, y salvo un pequeño susto en 2014, ha
disputado tres de las últimas cuatro promociones de ascenso a Primera División,
quedándose a las puertas en todas ellas. La última en la eliminatoria final
ante el Osasuna.












