La visita del Real Oviedo a uno de sus estadios-talismán
(el Ramón de Carranza) ha resultado mano de santo: con el 0-2 ante el Cádiz del
pasado domingo se ha liquidado una maldición fuera de casa que duraba mucho más
de lo deseable y se ha dado un salto en la clasificación que deja a los
oviedistas en el ombligo de la tabla. Ahora llega la gran ocasión de reconducir
el rumbo azul hacia lo positivo pues nos esperan dos partidos seguidos en el
NCT. El primero ante el Numancia y
el próximo ante el Rayo Vallecano. Rivales duros y capaces de dar un buen susto
como nos lo dio el Reus pero históricamente visitantes asequibles. Sobre todo el
primero.
Introducción
al rival
El
Club Deportivo Numancia se fundó en 1945. Conoció en sus primeros años una
breve etapa de prosperidad alcanzando la Segunda División en 1949. Tras dos
años en Segunda atravesó un largo periplo por Tercera y Regional.
En
1989 ascendió a Segunda B. Un año después accede a su presidencia Francisco
Rubio, el hombre clave de la historia del club. Como culminación de varios
intentos fallidos previos, el Numancia regresa a Segunda en 1997. Justo antes,
en la temporada 1995-96 tuvo lugar el gran hito histórico del fútbol soriano
con la eliminatoria copera entre el Numancia y el último Barcelona de Johan
Cruyff. Un sorprendente empate a dos goles fue refrendado en los primeros
minutos del partido de vuelta en el Camp Nou con el gol de Barbarín que
adelantó al Numancia ante el pasmo general. Mucho le costó al Barcelona dar la
vuelta a la eliminatoria (3-1 final). Este momento catapultó la carrera de
Lotina como entrenador y de Movilla como jugador.











