Hace un mes ganábamos la Madre de Todos los Derbis y tal
parecía que el Real Oviedo se iba a lanzar a por el Huesca en pos del ascenso
directo a Primera. Ahora, un mes después de aquello, el equipo de Anquela se
sostiene en vilo en la zona de promoción y (¿quién lo habría de decir?) aquel
Sporting al que se dio entonces por desahuciado para subir y que tenía ocho
puntos de desventaja está ahora empatado con nosotros. La crisis post-derby ha
hecho mella y los errores arbitrales habidos en Cádiz y el pasado viernes la
han acentuado (y este próximo partido lo dirige Eiriz Mata, así que mucho
cuidado) Se hace necesario encadenar victorias, cada resultado es más decisivo según
se encara el final de la Liga.
Ahora toca jugar en Santa Cruz de Tenerife, cuyo equipo ha reaccionado con buenos resultados a la
llegada del nuevo entrenador, el exinternacional Joseba Echeverría. Los
chicharreros han tenido un rumbo errático durante esta temporada fuera de casa,
pero a falta de visitas como el Huesca o el Sporting (además de nosotros) en el
Heliodoro Rodríguez López sólo ha podido ganar el Barcelona B. El único factor
que apoya los intereses oviedistas en este encuentro es la historia, que apunta
al estadio tinerfeñista como un lugar bastante propicio a sus intereses.
Introducción
al rival
Fundado en 1922 de la reconstitución del Sporting de Tenerife, el
CD Tenerife se mantuvo disputando ligas de ámbito regional hasta la década de
los cincuenta, cuando consiguió ascender por primera vez a Segunda División.
Tras varios intentos fallidos alcanzó la Primera en 1961 como campeón de su grupo.
Desgraciadamente para sus intereses, sólo resistió una temporada entre los
mejores.
En 1968 desciende a Tercera e inicia una serie de ascensos y
descensos con una regularidad aproximada de cinco años. Al final de los ochenta
vuelven los buenos tiempos y en apenas dos años el equipo pasa de Segunda B a
Primera División con dos ascensos en 1987 y 1989. Éste año es el punto de
partida de la mejor etapa del Tenerife: once años en Primera con dos quintos
puestos en 1993 y 1996 que le reportan billete a Europa vía Copa de la UEFA. En
sus dos periplos internacionales el Tenerife cosecha un debut notable (cae en
octavos ante la Juventus tras eliminar a Auxerre y Olympiakos), y una segunda
sesión sobresaliente en la que se queda a un gol en la prórroga de disputar la
final, cayendo ante el Schalke 04 alemán. Además, en 1996 su gran goleador Juan
Antonio Pizzi termina aquella Liga como máximo goleador con 31 goles.
Después de once años codeándose con los mejores clubes de España
manteniéndose fiel a la tradicional escuela canaria de fútbol ofensivo y
vistoso en 1999 se acaba la dicha para los blanquiazules con su descenso a
Segunda. Aún visitarían la Primera División en un par de ocasiones (2001-02 y
2009-10) pero desde entonces hasta nuestros días el Tenerife se instala en la
“División de Plata” con un lapsus de dos años en Segunda B a principios de la
presente década. En recientes temporadas ha coqueteado con la zona de descenso salvando
su puesto en Segunda, pero en la pasada 2016/17 se quedó a las puertas del ascenso
a Primera perdiendo en la eliminatoria final de promoción ante el Getafe CF.










