Mientras nuestro compañero de ascenso el Gimnástico de
Tarragona alias “Nàstic” está asentado en zona de promoción como tercero y
acecha a nuestros próximos rivales por el ascenso directo (toma "teoría del recién ascendido”) el Real Oviedo tira por la
borda la poca credibilidad que le queda en esta campaña dejándose remontar en
Almería. Así, el
partido ante el Leganés que vislumbrábamos
hace meses con ilusión pierde al llegar a la cita casi todo su interés por la
cruda realidad. Como ya dije, sólo pido que el club azul cierre
esta 2015-16 con la máxima dignidad. Y ello pasa por ponerle las cosas
difíciles a un conjunto pepinero que nunca ha ganado aquí pero que se halla en
disposición de hacerlo estando como está a las puertas de su mayor gloria.
Introducción
al rival
El
Club Deportivo Leganés se fundó el 23 de junio de 1928 partiendo del equipo
amateur “Once Leones”. La Guerra Civil paralizaría un decenio su actividad,
resurgiendo en 1946 y adoptando poco después su uniforme definitivo de color
blanquiazul. Alcanzó la Tercera División en 1954. Durante décadas, el Leganés
alternaría su militancia en Tercera con descensos y ascensos desde regional.
Una buena campaña 1987/88 (3º en Tercera) y la reestructuración de Segunda B le
aúpan a esta división. El 27 de junio de 1993 el Leganés asciende a Segunda
División tras vencer en la liguilla de ascenso a Elche, Xerez y Palencia.
Alternando campañas exitosas con salvaciones agónicas, los “Pepineros” se
mantendrían diez temporadas en Segunda.








