El Real Oviedo tratará de hacer buena su racha de cuatro
empates consecutivos con una victoria en casa ante su próximo visitante, un
equipo que pese a que no lo diga la clasificación es muy peligroso por su
tradición de dar sustos en campo oviedista: el Tenerife. A ambos les vendría muy bien una victoria. A los
visitantes para poner más tierra de por medio ante el precipicio. Al Real
Oviedo para aprovechar de una vez la sucesión de tropezones de sus rivales que
le mantienen en zona de promoción y tomar la vía del ascenso directo como ya
está haciendo el líder Alavés.
Introducción
al rival
Fundado en 1922 de la reconstitución del Sporting de
Tenerife, el CD Tenerife se mantuvo disputando ligas de ámbito regional hasta
la década de los cincuenta, cuando consiguió ascender por primera vez a Segunda
División. Tras varios intentos fallidos alcanzó la Primera en 1961 como campeón
de su grupo. Desgraciadamente para sus intereses, sólo resistió una temporada
entre los mejores.
En 1968 desciende a Tercera e inicia una serie de
ascensos y descensos con una regularidad aproximada de cinco años. Al final de
los ochenta vuelven los buenos tiempos y en apenas dos años el equipo pasa de
Segunda B a Primera División con dos ascensos en 1987 y 1989. Éste año es el
punto de partida de la mejor etapa del Tenerife: once años en Primera con dos
quintos puestos en 1993 y 1996 que le reportan billete a Europa vía Copa de la
UEFA. En sus dos periplos internacionales el Tenerife cosecha un debut notable
(cae en octavos ante la Juventus tras eliminar a Auxerre y Olympiakos), y una
segunda sesión sobresaliente en la que se queda a un gol en la prórroga de
disputar la final, cayendo ante el Schalke 04 alemán. Además, en 1996 su gran
goleador Juan Antonio Pizzi termina aquella Liga como máximo goleador con 31
goles.
Después de once años codeándose con los mejores clubes de
España manteniéndose fiel a la tradicional escuela canaria de fútbol ofensivo y
vistoso en 1999 se acaba la dicha para los blanquiazules con su descenso a
Segunda. Aún visitarían la Primera División en un par de ocasiones (2001-02 y
2009-10) pero desde entonces hasta nuestros días el Tenerife se instala en la
“División de Plata” con un lapsus de dos años en Segunda B a principios de la
presente década. La pasada campaña evitó por poco un nuevo descenso a esta
división.













